El fondo del botellín
del color de tus ojos
y esos besos
que me saben a cerveza
me incitan
a echarte de menos
mucho más de lo que debería...
Pero hasta el camarero sabe
que yo no puedo dejar de beber cerveza
y tú no puedes dejar de vivir en mi memoria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario