jueves, 11 de julio de 2019

Siempre.

Así como los rastros de pólvora al chasquear los dedos se encienden
cada vez que te veo
nos recuerdo.

Huellas

Seis de sus vidas las gastó en intentar quererte
y tú le has roto el corazón en todas ellas.
Te relames queriendo más mientras te cuento esto
y debes saber
que todas las noches lo veo mirar la luna desde mi ventana, 
ya apenas maulla, 
se lamenta y repite entre sollozos: "a un gato que está muerto no puedes venir a matarlo, aunque aún le quede una vida por vivir y sepas de sobra que es toda tuya."