martes, 11 de diciembre de 2018

Esto no es una declaración de intenciones.


Que si no quieres volver
vuela
pero cuando el sol se ponga
no me busques en cada atarceder
porque me vas a encontrar.


Skylines.

No consigo olvidar esa curva
perfecta
que formaba tu columna
al tumbarte en mi cama
en la que pisaba a fondo el acelerador
cual kamikaze
y
sé que aún,
todavía
mis huellas dactilares
siguen marcadas
en cada una de tus vértebras...

¿Sabes? Cada vez que me hablan de ti
me arden las manos;
es su peculiar forma de gritarme
que te están echando de menos.

martes, 30 de octubre de 2018

Siempre más a mí que a ti.


 El olor de tu colonia se ha esfumado de mis sudaderas,   
tu voz está muda en mi cabeza
y ya no sé cómo tocaban tus dedos a mi cuerpo
ni cómo mordían tus dientes a mis labios
ni la cara que ponías cuando te dejaba sin respiración
en un beso
y eso, lamentablemente
es el último síntoma de que ya no estás
que te fuiste mucho antes de que yo lo asimilara.

 Sólo te recuerdo en fotos
a través de una pantalla insensible
que no puede hacerte llegar cómo me siento
pero sí estas letras..

 Y por si algún casual lo estuvieses leyendo
y te ves reflejado en estas líneas
tienes que saber 
que quiero echarte de menos,
te lo juro

pero es que ya no sé cómo se hace
porque no me queda nada de ti

ya no me quedas en la memoria.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Entre niños jugando a las palas y señores mayores tomando el sol, nosotros.


·        Y es que me da igual
si vienes
y la cara te sabe a sal
porque has estado compartiendo
la arena y el mar conmigo.

 Si con esos besos me revolucionas
y yo
te declaro la guerra en mi cama
por tu culpa, por mis motivos,
por tus decisiones y las mías.

 Si esas manos que me acarician incluso a oscuras
sin guías ni mapas,
me encienden
y el camino se te ilumina
y llegas (y llego),
llegamos

al destino

juntos.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Septiembre.


  Con tu reloj atascado en la muñeca no puedo avanzar
pesa tanto porque tiene todos tus recuerdos dentro
y esa hora aleatoria que me marca
me recuerda que lo nuestro fue así:
un vaivén de ganas
que fueron todo
hasta que llegó la dichosa despedida que sabe a nada
y aun siendo nada
me dejó marcados a fuego tus besos en las mejillas
y tengo quemaduras de tercer grado
que espero que no me dejen cicatrices
con la forma de tus labios.