Me he jurado no volver a echarte de menos
pero cada vez que te veo entre la gente
con una sonrisa de oreja a oreja,
con la locura del que vive
de la mejor manera posible:
a tu manera;
me siguen dando un vuelco
el corazón,
las tripas
y las entrañas
y no puedo evitarlo
aunque sea lo único que quiero.